lunes, 18 de mayo de 2026

Carta al Pueblo de Cuba

 


Queridos hermanos y hermanas de nuestra tierra:

Hoy escribo con el corazón ardiente y la voz firme, porque ha llegado el momento de recordar quiénes somos y por qué nuestra historia está marcada por la dignidad, el sacrificio y la esperanza. Somos hijos de una isla que ha resistido tempestades, somos nietos de hombres y mujeres que nunca se rindieron, somos el eco de un pueblo que, generación tras generación, ha mantenido viva la llama de la libertad.

Durante más de seis décadas hemos sentido el peso de la opresión, hemos visto cómo se nos arrebataba la voz, cómo se nos negaba el derecho a decidir nuestro destino. Pero también hemos visto cómo, pese a todo, el espíritu cubano nunca ha sido derrotado. En cada madre que lucha por alimentar a sus hijos, en cada abuelo que cuenta historias de un pasado glorioso, en cada joven que sueña con un futuro distinto, late la fuerza de nuestra nación.

Hoy no hablamos de miedo, hablamos de valor. No hablamos de resignación, hablamos de esperanza. No hablamos de cadenas, hablamos de romperlas. Porque Cuba no es solo un pedazo de tierra en el Caribe: Cuba es nuestra sangre, nuestra memoria, nuestro orgullo. Y ningún poder puede arrancar de nosotros el amor por nuestra patria.

El camino que tenemos por delante es largo y estará lleno de obstáculos. Habrá momentos de cansancio, habrá lágrimas, habrá dudas. Pero también habrá abrazos, habrá canciones, habrá victorias pequeñas que nos recordarán que estamos avanzando. Y cuando el sol vuelva a salir para todos los cubanos, cuando podamos mirar al cielo sin temor y al futuro sin cadenas, recordaremos el dolor que hemos vivido con una sonrisa, porque sabremos que valió la pena.

Por nuestras madres, por nuestros hijos, por nuestros hermanos y abuelos. Por los que ya no están y por los que vendrán. Por cada cubano que sueña, que resiste, que ama. Por la Cuba libre que merecemos, por la Cuba que volverá a ser nuestra, por la Cuba que nunca dejó de latir en nuestros corazones.

Es ahora, es el momento. No mañana, no algún día lejano. Es hoy, porque el pueblo no aguanta más. Es hoy, porque la dignidad no se negocia. Es hoy, porque la libertad no se mendiga: se conquista con unidad, con amor, con heroísmo.

Que esta carta sea un llamado a la memoria y al futuro. Que sea un canto de esperanza y un compromiso eterno. Que sea la voz de todos los cubanos que, unidos, decimos: ¡Cuba será libre!

Con valor, con amor y con fe en nuestro pueblo, 

Un cubano más que sueña con la libertad. Julián Manuel Mazola Beltrán


Cuba, tu final de esclavitud está llegando

 


Por: Julián Manuel Mazola Beltrán 

Cuba, isla de palmas y mares, 
de sangre que late en cada rincón, 
tu historia está marcada por cadenas, 
pero también por el fuego del corazón. 

Más de seis décadas de sombras, 
más de sesenta años de dolor, 
un yugo que oprime, que hiere, que calla, 
pero que no logra apagar tu fervor. 

Cubanos, hermanos, hijos de la tierra, 
rompamos ya el silencio que nos ata, 
que la voz del pueblo sea trueno, 
que la verdad se alce como espada. 

Hoy vemos una pequeña luz al final, 
una chispa que crece, que arde, que salva, 
una esperanza que ilumina la noche, 
una promesa de libertad que nos llama. 
 
Es mejor morir de pie con honor, 
que vivir arrodillados en la sombra, 
es mejor entregar la vida con coraje, 
que arrastrar cadenas sin gloria. 

Patria amada, tierra de Martí, 
tu espíritu no se rinde ni se doblega, 
porque cada cubano lleva en su pecho 
un canto de amor que nunca se niega. 
 
Unámonos como hermanos, como hijos, 
como guardianes de tu memoria sagrada, 
que la unidad sea nuestra bandera, 
y la libertad, nuestra victoria esperada. 

Que tiemble la dictadura que oprime, 
que caigan los muros de la mentira, 
porque el pueblo despierto y valiente 
es fuerza invencible que nunca se olvida. 

Cuba, levántate, rompe tus cadenas, 
que el sol de justicia ilumine tu suelo, 
que la voz del pueblo sea río y montaña, 
y que la libertad sea tu único anhelo. 
 
Hoy más que nunca debemos luchar, 
con amor, con valor, con coraje, 
porque la patria merece la entrega, 
y la historia reclama su mensaje. 

Cuba, patria de héroes y poetas, 
tu final de esclavitud está llegando, 
y cuando la libertad florezca en tu suelo, 
será el amanecer más hermoso y esperado